En otras pocas ocasiones me quedo con la confusión y noto que toco con la punta de los dedos una idea, pero no la alcanzo, hasta que alguien lo hace por mi. En este caso, fue David Fincher y su "Club de la lucha" en que se convirtió en mi insight.
No se me ocurren palabras para describirla, hay que verla, sentirla e interiorizarla. Tras verla, el Germen y yo decidimos que fundar un Club de la lucha era la solución de nuestras vidas, y tal vez la solución de esta montaña de inmundicia que es el mundo. Como pequeño homenaje, les dejo algunas de las frases memorables que nos regala este filme (en este blog podéis ver todas las mejores frases de la peli junto con un montón de anécdotas).
- La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seriamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos y poco a poco nos hemos dado cuenta y estamos, muy, muy cabreados.
- Somos los hijos indeseados de Dios, ¿y qué? Nuestros padres eran nuestros modelos de Dios, si nuestros padres nos fallaron, ¿qué dice eso de Dios?
- Si el tiempo vivido es largo, el índice de supervivencia para todos se reduce a cero.
- Cuando la gente cree que te estás muriendo es cuando en verdad te escuchan, en lugar de estar esperando su turno para hablar.
- Somos una generación de hombres criados por mujeres, me pregunto si realmente otra mujer será la respuesta que necesitamos.
- No eres un bonito y único copo de nieve, eres la misma materia orgánica en descomposición que todo lo demás, todos somos parte del mismo montón de estiércol...


