miércoles, mayo 01, 2013

sábado, marzo 30, 2013

Empezar a Explicarlo


EMPEZAR A EXPLICARLO

No sabría por donde empezar a explicarlo.
Yo venía embalado de un amor sin agujeros que se fue agrietando por culpa de
algunas faldas que se anunciaban como diciendo aquí estarías mejor.

Me vi con veintitantos imaginando
que ya no desnudaría otro cuerpo diferente.
Entonces pude haber seguido el ejemplo
de los hombres que mantienen el instinto al ralentí, olvidar los bares y sus
muchachas, pero la piel me pedía huracán y delirio.
Ya no llegaría a viejo con ella.

Cambié los sueños por los deseos
y rompí la vida en cien mil trozos
por la promesa de unos labios ajenos
intentando convencerme de que no era así, pensando que habría un fácil viaje
de vuelta.
Quizá os imaginéis el golpe.

A la segunda mujer hacía un año que la conocía.
No pude evitar nada y solapé dos sentimientos, el calor de una con el fuego
de la otra.
Fui dos hombres durante un tiempo,
el que buscaba seguridad
y el que pinchaba los airbags.

Por entonces, un tipo? y esto es verdad? me dijo:
Marwan, si tienes un tigre delante
puedes hacer dos cosas:huir o luchar (y matarlo). Las dos están bien.
Lo que no puedes es quedarte quieto
porque te destrozará.
Y durante meses me quedé quieto,
dudando entre el calor y el fuego,
el calor y el fuego,
la rutina o el desastre.

Mi madre también me habló:
Hijo mío, a veces lo mejor es enemigo de lo bueno.
Y yo ya no entendía nada.

Entretanto bajé a los suburbios de mí mismo, esos lugares que invitan al
placer pero no a la reflexión y mientras besaba a quemarropa cada seis
minutos me preguntaba si no sería mejor volver a mis veintipocos, al amor
confortable, al cuerpo cotidiano, esa plácida comarca sin sobresaltos donde
el placer te lo brinda la seguridad y no el riesgo, volver en definitiva a
mi chica, a las emociones pacíficas, utilizar la copia de seguridad de mi
pasado.

Con el tiempo entendí que ni lo uno ni lo otro me convenía pero ya nunca
regresé al hogar.
Me decanté por la llama de un amor
que se resistía a tener adjetivos.

Así ella y yo comenzamos
una de esas historias de cara o cruz
con la moneda siempre girando en el aire y todos los castillos de arena.
Un amor ambiguo donde siempre
era la víspera de todo
pero difícilmente el día de nada.
Un viaje tan a destiempo
que nunca llegamos al mismo sitio
sin que uno de los dos llevara encendidas las luces de reserva de su
corazón.
Y así mi calle ya nunca más
hizo esquina con París.

Si os soy sincero, lo más jodido de todo es no saber qué sucedería si
volviera a sentir lo mismo y tuviera que escoger entre el cuerpo al que amo
y el cuerpo que me hace arder.
No sé, no lo tengo claro.

"La Triste Historia de tu Cuerpo Sobre el Mío" - Marwan

lunes, diciembre 12, 2011

Quién es quién en los Hermanos Karamázov

Dado que estoy tratando de abordar, por tercera vez, la magna tarea de leerme Los Hermanos Karamázov, y dado el tremendo follón que es leer una obra de Dostoyevski (teniendo más de mil páginas y escrito por quien está escrito), he decidido hacer mi buena acción del año traduciendo un pequeño "Quién es quién" de cada personaje (putos nombres rusos). Es una mala traducción ligeramente modificada de la fuente original.

Espero serle útil a alguien...

Aclaración:

Parece que existe (o existía, el que sepa ruso que me corrija) la mala costumbre de llamar a un mismo personaje de mil maneras distintas (cosa que ya sufrí en "Crimen y Castigo"). Un pequeño glosario no viene mal tampoco:

  • Dmitri Fiódorovich Karamázov: También llamado Mitia, Mitka o Mitienka
  • Iván Fiódorovich Karamázov: También llamado Vania, Vanka o Vanechka 
  • Alekséi Fiódorovich Karamázov: También llamado Alioshka, Aliosha o Lióshechka 
  • Agrafena Aleksándrovna Svetlova: También llamada Grushenka, Grusha o Grushka 
  • Katerina Ivánovna Verhovtseva: También llamada Katia, Katka o Katenka

La familia Karamázov:

  • Fiodor Pavlovich Karamazov: El padre Karamazov, "El viejo bufón"
  • Dmitri Karamazov Fyodorovich: El hermano mayor de los Karamázov
  • Ivan Fyodorovich Karamazov: El segundo hijo de Karamazov, "El intelectual ateo"
  • Alexei Fyodorovich Karamazov: "Aliosha", el tercer hijo de Karamazov, "El santo"
  • Adelaida Ivanovna Miusov: La primera esposa de Karamazov, la madre de Dimitri
  • Sofía Ivanovna: La segunda esposa de Karamazov, madre deIván y de Alexei
  • Yefin Petrovich Polonov: Protector de Iván y Alexei
  • Grigori Vasilievich (Vasiliev) Kutuzov: Criado de la familia Karamazov
  • María Ignatievna (Ignatieva) Kutuzov: Esposa de Grigori Vasilievich
  • Pavel Fyodorovich Smerdiakov: Cocinero de los Karamazov, hijo de Lizaveta
Monjes y residentes del monasterio:
  • Zósimo: El anciano (Stárets) Padre Superio 
  • Padre Paissy: U hieromonje
  • Padre Iosif: El bibliotecario, un hieromonje
  • Padre Ferapont: El asceta, el adversario de Zósimo
  • Porfiri: Un novicio
Visitantes del monasterio:
  • Piotr Alexandrovich Miusov: Primo de Adelaida Ivanovna
  • Piotr Fomich Kalganov: Joven pariente de Miusov
  • Mikhail Osipovich Rakitin: Un seminarista, amigo de Alexei
  • Maximov: terrateniente de Tula
  • Katerina Osipovna Khokhlakov: Suplicante, la madre de Liza
  • Liza Khokhlakov: La suplicante en silla de ruedas, le encanta Alexei
Otros:
  • Katerina Ivanovna Verkhovtsev: Prometida de Dimitri
  • Agrafena Alexandrovna Svetlov: Grushenka, la "Seductora", perseguida por Dimitri
  • Maria Kondratievna (sin apellido): Vecina de Fiodor Pavlovich, Dmitri se escondió su patio trasero
Personajes introducidos después de la Parte I - Familia Snegiryov:
  • Nikolai Ilich Snegiryov: "Whiskbroom", "el capitán"
  • Arina Petrovna Snegiryov: Esposa de Nikolai Ilich
  • Varvara Nikolaevna Snegiryov: la hija de Nikolai Ilich
  • Nina Nikolaevna Snegiryov: la hija de El jorobado de Nikolai Ilich
  • Ilyusha Snegiryov: joven hijo de Nikolai Ilich
Personajes introducidos después de la Parte I - Funcionarios:
  • Herzenstube: médico del pueblo viejo
  • Varvinsky: Joven médico de distrito
  • Mikhail Makarovich (Makarich) Makarov: Ancianos comisionado de la Policía
  • Ippolit Kirillovich (sin apellido): Fiscal Adjunto
  • Nikolai Parfenovich Nelyudov: el fiscal de distrito, el "Chico malo"
  • Fetyukovich: abogado Dmitri
Introducido después de la Parte I - Otros:
  • Gorstkin: "Lyagavy", los campesinos borrachos, los que discuten en la arboleda
  • Pyotr Ilyich Perkhotin: amigo de Dimitri (pistolas empeñadas)
  • Trifon Borisovich (Borisich): Posadero
  • Fedosya Márkowna (Markov): "Fenya", criada para Grushenka
  • Kuzma Kuzmich Samsonov: patrón de Grushenka (piernas hinchadas)
  • Mussyalovich:  ex amante de Grushenka (Poco Pan)
  • Vrublevsky: "Pan Alto"
  • Nikolai Ivanov Krasotkin: "Kostya," el bromista", apuñalado por Ilyusha

lunes, noviembre 14, 2011

El Cementerio de Praga

Sorprendente

Sorprendido me ha dejado este Cementerio de Praga de Umberto Eco.  Entre otras cosas, no me esperaba ni esta historia, ni estos personajes, para una novela con tal título y tal autor. Más que nada porque dicha ciudad checa prácticamente no sale ni en postal.

Umberto Eco hace protagonista de la novela a un individuo a medio camino entre un cura de moral poco exigente, Ignatius Reilly y Connor MacLeod, en una aventura esquizofrénica ambientada en Italia en el Siglo XIX. Dentro del elaborado y complejo personaje se hace un concentrado de  bajezas, prejuicios y defectos sucios y rastreros, y los hace pasear por todos y cada uno de los acontecimientos históricos de la segunda mitad del siglo XIX en Europa, encarnados todos ellos en el protagonista. Mientras, aprovecha para alternar entre dos pintorescas y agradablemente complementarias personalidades múltiples, un falsificador y un ábate. 

Escrita como novela histórica, parte y reparte a base de bien a cristianos, judíos, curas, prostitutas, políticos y otras hierbas (y a todos por igual) con el desparpajo de un autor que está de vuelta de todo y ya nadie le puede toser (aunque seas arzobispo y vivas puerta con puerta con él). De agradable lectura, más asequible de lo habitual para Umberto Eco y donde por supuesto, hace algo que tanto me gusta, escribir libros que hablan de libros.

domingo, octubre 30, 2011

Intrusismo

Andaba yo documentándome sobre el Síndrome de Fatiga Crónica, por motivos tanto laborales como personales, cuando me topo con esta perla en un artículo:

"La Terapia Cognitiva Conductual ha demostrado claramente su utilidad en la mejoría sintomática, en el grado de adaptación y en la mejoría de la calidad de vida de los pacientes con SFC (Síndrome de Fatiga Crónica). La terapia cognitiva debe realizarse por personal cualificado y con experiencia en el tratamiento de pacientes con SFC, ya sean psiquiatras, psicólogos clínicos, enfermeras terapeutas o fisioterapeutas entrenados. El tratamiento recomendado suele durar de 4 a 6 meses, a razón de 1 h semanal en general, en régimen ambulatorio". http://www.acsfcem.org/ficheros/archivo/CONSENSO%202002.pdf

Para quien no esté metido en el ajo, hasta hace prácticamente nada (meses), y aún no tengo yo muy claro que esté ya la nueva ley en vigor, el trabajo del psicólogo estaba absolutamente encorsetado, limitado y rebajado a cotas insultantes. Hasta hace nada, la LOP (Ley de Ordenación de Profesiones) no contemplaba la psicología como una profesión sanitaria. Esto tenía una serie de "sutiles" consecuencias, entre ellas simplemente no dejarnos ejercer nuestra profesión (así, literalmente). Es por esto que si no se estaba en posesión del título de Especialista en psicología clínica (siendo la única vía para obtener este título el PIR: Psicólogo Interno Residente), directamente no podíamos ejercer con la ley en la mano. El psicólogo no podía tener su consulta y ejercer su labor profesional, no pudiendo ejercer ninguna de las áreas de trabajo para las que se te forma durante tus años de universidad. Es que por no poder, hasta estaba prohibido que figurara la palabra "psicología" en el directorio de especialidades de una clínica o centro médico, donde, ironías de la vida, si podían figurar fisioterapeutas, logopedas, etc.

El grado de escarnio alcanza tales cotas, que si bien la psicoterapia o la intervención psicológica no podía ser ejercida por un psicólogo que no tuviera la titulación PIR (siempre atendiendo a la LOP, porque muchos compañeros siempre se lo pasaron por el forro de los cojones, arriesgándose a que les denunciaran, más que nada porque los psicólogos en posesión de ese título son poquísimos), no existía objeción legal alguna para que otros profesionales (pedagogos, trabajadores sociales, etc.) si lo realizaran (pese a que, siento decirlo, estas especialidades no tienen ni puta idea del tema). Me he cansado de ver a todo tipo de sujetos (desde pedagogos a inútiles con un graduado escolar y un curso de CCC de coaching) ejerciendo de terapeutas de todo tipo de floridos problemas, desde depresiones a enfermedades mentales crónicas, campo de trabajo natural del psicólogo... pero que precisamente a él no se le permite ejercer.

Todo este rollo viene a colación del párrafo inicial, donde se puede extraer una idea bastante simple: ¿no tiene usted un psicólogo o un psiquiatra a mano?, tranquilo, si tiene un enfermero o fisioterapeuta con un cursito de viernes y sábado se puede usted ahorrar un especialista (que encima escasean los PIR). Me gustaría encontrar esta misma mierda con otras especialidades, "¿necesita usted un cardiólogo? ¿para qué, si basta un masajista que haya visto todas las temporadas del Dr. House?". Con todos mis respetos para los/las enfermeros/as, trabajadores/as sociales, pedagogos/as, titulados CCC, ministros de trabajo y demás hierbas, métanse en sus propios asuntos.

jueves, octubre 27, 2011

Encuesta y nuevo diseño del blog

¡Eh! Abajo a la derecha hay una encuesta. ¡Vota, ahora que está de moda!

Sugerencias en los comentarios si place...

miércoles, octubre 26, 2011

13,99€

Irreverente

"13,99€" de Fréderic Beigbeder es una novela de la cual no tenía ni idea de que iba ni de que existiera, el autor no me sonaba de nada... y quien me la regaló me puso esa carita de qué fea es la ignorancia.

En mi modesta opinión, tiene muchos elementos que hacen que una idea, sea novela, película o canción, cause furor: Autobiográfico, de base argumental parcialmente verídica, lleno de sexo, tacos, fantasías de prenderle fuego al mundo y ese punto bombing the system al estilo "El club de la lucha"

Un publicista empleado de una multinacional, asqueado de su trabajo, del dinero y de la superficialidad, le entra un arrebato autodestructivo y decide mandarlo todo a la mierda, empezando por intentar que lo despidan. Por ironías de la vida, cuanto más cafre, más triunfa, entrando en una escalada de ascensos, sexo y cocaína que acaba degenerando en una delirante parodia surrealista que tiene la credibilidad de un cactus y la idea segura de que lo más biográfico de la novela es el abuso de las drogas por parte del autor. 

En general, fantástico inicio, gran nudo, buen desenlace... y el final, para gustos, colores.

domingo, octubre 23, 2011

Señores que piden un té...

Yo soy de esos hombres a la antigua, que cuando van a un bar y piden un té con hielo, quieren eso, un simple té con hielo. Si, un té normal, de bolsita, de los del Mercadona, con un vaso con hielo para echarlo y que esté fresquito.

Me la pela que sea rojo, blanco, negro, fucsia-morado-lila, con aromas, sin aromas, con poca-mucha-alguito-muchísima-trazas- de cafeína, en sobre, en infusor (¿se llama así?), soluble, con azúcar moreno, blanquilla, sacarina, con sabor a frutas del bosque, frutas de la huerta, calabaza blanca, jazmín, armadillo de hanuka, semen de piraña...

Solo un puto té con hielo... y como me preguntes si el hielo con agua del grifo o mineral...

¡Esta es la España que nos deja Zapatero!