martes, marzo 11, 2008

Las enseñanzas de Don Juan

Flojito

Las enseñanzas de Don Juan, de Carlos Castaneda supuso un intento de sustituir mi ambición vital de un día probar el LSD en un entorno controlado y con un psiquiatra al lado armado con el antídoto. No sé si lo leí en un mal momento, si no estoy preparado para estas lecturas, o que el ver el libro en la sección de literatura de una tienda de esoterismo me bajó la libido, pero lo cierto es que me defraudó la lectura de esta novela. Soy consciente que ahora mismo los incondicionales de la Generación Beat deben estar mentando a mi santa madre.

La ¿novela? ¿diario? narra las aventuras y desventuras de un supuesto estudiante de antropología (el propio autor del libro), en manos de un chamán / brujo yaqui. Mucho peyote y mucho ritual un tanto absurdo, que al no definirse realmente con una finalidad coherente, uno se pasa la novela convencido de que el chamán le está tomando el pelo al pijo del estudiante para sacarle los dólares y gastárselos en la cantina con el resto de los jubilados del pueblo.

Me consta que probablemente esté blasfemando y opinando sobre una novela que seguramente no me gustó porque supera mi corto entendimiento. Mil disculpas por anticipado.

6 comentarios:

m dijo...

Yo pensé más o menos lo mismo cuando la leí. Pero un poco peor porque la leí con desconfianza. Me olía un poco mal toda esa moda mística que se dio hace unos años y cuando muchos modernos intelectualoides "se copan" con algo, raramente tiene un sustento respetable...

Luis Amézaga dijo...

Por lo que intuyo, no me cogerá vivo esa novela. Es mucha la oferta literaria para perder el tiempo con esas cosas.

cosmofonio dijo...

O sea, que no eres partidario ;)

vacapita dijo...

Vaya!! No la tenía en mi lista de libros a comprar, pero me alegro de que no me termine cogiendo por sorpresa.

E. Martin dijo...

La acaba de clavar, Mr Replicante. De hecho bajo esa interpretación me han entrado ganas de leermela para echarme unas risas.

Anónimo dijo...

Si quieres algo interesante al respecto leete "Cielo e infierno" y "en los límites de la percepción" de Aldoux Huxley, si, el de "Un mundo feliz". Muy interesante..