miércoles, enero 26, 2005

On the road again

Tres días, 600km y 9 cafés, balance de mis primeros tres días de trabajo. Me tengo que considerar afortunado, me ha tocado un colegio que tiene tantas cafeteras como maestros, lo cual es buena señal. A demás, he sido muy bien recibido. Ya me lo había comentado un profesor de secundaria amigo mio: "si vas a solucionarles algún problema, te pondrán una alfombra roja para que pases".
Las vueltas que da la vida, toda la vida repudiando a los niños, y este viernes tengo que montar una actividad en un aula de infantil, cuyos niños su psicomotricidad casi no les alcanza para andar y respirar a la vez. Pero la prueba de fuego llegará el lunes, toda una clase se secundaria para mi solo, durante 90 mtos... ¡pero si a mi los chicos en el instituto, cuando era chaval, me caneaban!. He trabajado con personas con esquizofrenia, con alzheimer, pero ahora de verdad, me enfrento a la prueba de fuego: MENORES. Si no salgo de esta con vida, si a mi tumba os acercáis de visita
el día de mi cumpleaños, y no os atiendo, esperádme en la salita, hasta que vuelva del baño.

Tarareando en mi cabeza...: Losing my religion - REM

1 comentario:

calsetines dijo...

Te comprendo. También yo doy clases, y aunque la mayoria son de mi edad o mayores, enfrentarse a una clase de "caxorros" es lo que peor llevo.

En fin, sólo puedo decirte que cogerás el ritmo. Que no son tan fieras como parece. Verás como va bien, si aunque a veces quieras estrangularlos, al final, són los que más echas de menos.