martes, enero 31, 2006

Preocupaciones

Siempre he pensado que tengo una personalidad autodestructiva. Aún no he intentado suicidarme (tiempo al tiempo), tengo una forma más sutil de destruirme, que incluso he logrado mejorar con los años.

Antes era un "preocupado crónico". Me sentía mal cuando no tenía nada de que preocuparme, rumiaba una idea que me hacía daño, con la que sufría, hasta que la resolvía o se extinguía por sí misma. Cuando este pensamiento se agotaba, siempre buscaba desesperadamente otra idea negativa obsesiva para meterme en la cabeza, y sentirme a gusto. A gusto porque siento que me estoy aplicando el castigo que merezco.

Con los años he depurado mi técnica. Ya no busco otra preocupación cuando una se me acaba, ahora tengo un completo abanico de ellas para elegir. Cuando una me provoca demasiado sufrimiento, la sustituyo por otra, y guardo la otra en la recámara, para cuando la haya mascado y rumiado lo suficiente, me haga el suficiente daño como para no soportarlo y volver a la anterior.

Llevo unos días muy malos, y parece que la cosa solo acaba de comenzar.

8 comentarios:

El Germen dijo...

Me dejas muy muy muy preocupado. Cuenta conmigo para lo que sea. Esta noche te llamo. Coge y vente unos días si quieres. Te espero.

LUIS AMÉZAGA dijo...

Reconozco gran valentía en esa confesión tuya. A mí también me da por degradarme de vez en cuando. No sé, quizá sea inevitable esa atracción hacia la hiel.

Tahúr manco dijo...

Mirese bien en la manga. Tal vez tenga algún as guardado al que recurrir.

KAMELAS dijo...

Replicante : Viviendo en las islas afortunadas deberias tener mas razones para ser optimista que el resto de los mortales.

Imaginate yo que vivo en las islas "desafortunadas" , donde llueve a todas horas, y lo que es peor, esta lleno de Ingleses ( Y para mas mala hostia nunca nieva !! )

Sol dijo...

Segun como yo lo veo esa capacidad de mantenerte ocupado en base a preocupaciones u obsesiones negativas es un poco ambigua. Por un lado , y creo que en esto es lo que me siento identificada, la mania de pensar en preocupaciones nuevas o recurrentes, refleja cierta preocupacion constante por no ser feliz plenamente sino que a medias, con un pero, con un tope, cierta "obsesión" por no alcanzar la felicidad total, algo de gusto por el sufrimiento propio y el deporte de ponerse limites a uno mismo. Y por otro lado que creo que es lo que mas te refleja, por lo que he leido, te define perfeccionista, en pos de ser mejor cada dia, me imagino que sin darte cuenta de que eso conlleva entregar de ti algo mejor a los seres que te rodean y que de seguro disfrutan con esa mente en constante actividad...

CHOI dijo...

yo creo q te ahs hecho a la idea q esas cosas negativas forman parte de ti, xq no ls cambais por cosas positivas y piensas a partir de ahora q son ellas, las positivas las q son parte de ti??
jaja se me ha entendido!!
Besitos salados de CHOI

Gacela dijo...

Bueno, aún tienes la capacidad de relegarlas a un lado cuando alguna se vuelve demasiado grande y te hace demasiado danyo... aunque sea para sustituirla por otra.

Supongo que esa es la clave. Si puedes relegarlas... intenta hacerlo antes de que te hagan tano danyo. Cuando sólo te están haciendo un poco, ya es demasiado.

Eso de erigirnos en justicieros con nosotros mismos es malísima idea. "Me hago esto porque es lo que merezco"... si te mereces que te puteen, seguro que hay quien se encarga de hacerlo. A veces hay quien lo hace incluso sin que lo merezcamos. Mejor que no lo hagamos nosotros también...

Garrapata dijo...

Vaya, bienvenido... Entra, entra...
Por lo que veo, bien puede ser una actitud propia del ser humano. No sé si yo he llegado a tu nivel de refinamiento, pero te puedo confirmar que es un callejón sin salida del que nunca vamos a salir. Sí, podrás estar días, meses, incluso años logrando creer que has salido, pero recaerás. Esos pensamientos siempre vuelven... Y en cuanto al suicidio, te aconsejo que lo pospongas como mucho hasta que estés decrépito y no puedas valerte por ti mismo. Antes de que lo que te regalan como vida, ya no lo sea...

Por cierto, ya lo sabes. Te exijo exquisito silencio...