jueves, febrero 03, 2005

Llueve

Llueve, hace horas que lo hace. Huele a tierra, a madera mojada, mientras camino sobre la grava del asfalto. No se ve el sol, pero se intuye, se siente en cada objeto, en cada árbol, en cada piedra. Todas las cosas brillan de forma difusa, la luz viene de todas partes y de ningún lado, no existen las sombras. A lo lejos, veo el sol en el mar, igual, sé que está, pero no lo veo. Solo me imagino que tras esas sombras grises del cielo, entre sus grietas, entre sus debilidades, brilla radiante, dejando pasar finos hilos dorados que imprimen en el mar la certeza que tras en manto de oscuridad, tras un día sin sombra, brilla en sol.

2 comentarios:

Poledra dijo...

Por supuesto que brilla, caliente y acogedor.

Un abrazo!

calsetines dijo...

Hay muchas cosas, que aunque no veamos, sabemos que están ahi. Lástima de la gente que no es capaz de ver más allá, de sentir más allá de lo que ve.

De todos modos, espero que ya haya empezado a lucir plenamente ese sol ;)