lunes, febrero 14, 2005

Personas

Un día un profesor de filosofía en el instituto nos explicó el significado etimológico de la palabra persona, cuyo origen a mi se me quedó grabado a fuego en la cabeza. Según nos contaba, persona procede del vocablo griego prosopon (o algo similar, que me perdonen los que sepan griego, yo soy de ciencias), que significa máscara. Así, cada "persona" es una "máscara", de lo cual se deduce que solo vemos una imagen externa, no el verdadero interior de las personas. Esto que estoy contando es una perogrullada, pero esta noche e conocido el significado de esta idea en toda su extensión.
Por mis estudios y mi por mi profesión, me he vanagloriado de mi habilidad para conocer a las personas, por ahondar y comprender en sus pensamientos y sentimientos (es más, se espera de mi que lo haga, y me pagan por ello). Sin embargo, esta noche he tomado conciencia de como una persona, en todo el sentido de la palabra, puede vivir con una máscara significativamente distinta a lo que guarda en su interior, y yo totalmente ajeno a ello.
Con esta persona poseo una entrañable amistad, es de las pocas personas con las que puedo hablar, filosofar y discutir sobre "lo humano y lo divino" durante horas y horas en cualquier cafetería. Sin embargo, esta noche (por supuesto, en otra cafetería) he descubierto que he interaccionado con él de forma erronea, o dicho de otro modo, con una máscara que oculta quién realmente es él. En ningún momento he sospechado lo que esta noche me ha contado, alrededor de esa máscara hemos construido un estilo de interacción y de amistad, que descubro, ingénuo de mi, que ha sido eso, una simple máscara, sin relación con la realidad.
La verdad es que es digno de admirar como una persona puede haberse mantenido durante verios años dando una imagen y creando un estereotipo sobre él falso, o mejor dicho, de "certeza incompleta", y haber sido capaz de adaptarse a ella sin cambiar en su interior.
Pue si, soy falible. Las personas no son lo que parecen, y no siempre son lo que uno interpreta que son. Despues de todo, tanto la belleza, como la fealdad, están en el interior.

1 comentario:

calsetines dijo...

Todos llevamos una máscara. El que diga lo contrario, miente. Y somos de una manera con los amigos, de otra con la familia, en el trabajo... etc. Y muchas veces, seguro que unos u otros no nos reconocerían. Aunque siempre seamos en parte "nosotros mismos", las situaciones también te hacen adoptar o matizar más en un sentido u otro.

A mi, de todos modos, sólo hay una persona que sabe realmente como soy, en todas las circunstancias, en todos los ambientes.. siempre. Y soy sincera con todo el mundo, lo que se ve es lo que soy, no engaño a nadie. Simplemente, hay ciertas cosas que tal vez no dejo ver. Quizás sea más coraza que máscara, pero sí, ahí la llevo siempre preparada.

Luego, claro. El mundo está lleno de cínicos, falsos, mentirosos y demás... Con estos, mejor no tratar, la verdad. No los aguanto.

Un saludo¡¡